Ventajas del refinanciamiento: cuándo conviene refinanciar un préstamo

En resumen
Refinanciar es tomar un préstamo nuevo para pagar uno que ya tienes, buscando una tasa más baja, una cuota más cómoda o un plazo que se ajuste mejor a tus ingresos. Conviene cuando el ahorro en intereses supera los costos del nuevo préstamo; no conviene si solo alarga la deuda sin bajar el costo total.
El refinanciamiento se refiere a obtener un nuevo préstamo a fin de conseguir tasas de interés más bajas y cuotas mensuales menores por un tiempo de pago más prolongado, con el propósito de adecuar las cuotas o pagos a los ingresos reales de quien ha solicitado el préstamo. Hoy te mostraremos 3 ventajas del refinanciamiento que pueden ser de gran utilidad económica para ti.
Tasa de interés menor: La tasa varía de acuerdo al monto del préstamo y a la entidad financiera a la cual le solicites. El objetivo principal del refinanciamiento es que el porcentaje de esta tasa sea menor al préstamo que vas a consolidar. En cuanto menor la tasa de interés, menor el monto de los pagos fijos del mes.
Plan de pago: Un plan de pagos es un acuerdo que se establece entre un acreedor y un deudor para facilitarle a este el pago del préstamo adquirido, con un refinanciamiento podrías adecuar los pagos a tus ingresos reales, así podrás cumplir con las cuotas asignadas sin retraso alguno.
Intereses variables o fijos: Si tienes un préstamo de tasa variable. Tus pagos mensuales variaran al cambiar las tasas de interés, pueden incrementar o reducir, te recomendamos adquirir un nuevo préstamo con una tasa de interés fija para que puedas presupuestar tus egresos de manera fija y no extensible.
Una forma de refinanciar es con un préstamo con garantía de vehículo: el respaldo del carro permite una tasa fija más baja que la de una tarjeta o un préstamo personal. Si tu vehículo todavía tiene un financiamiento activo, lo evaluamos caso por caso.
¿Cuándo conviene refinanciar?
- Cuando la tasa del nuevo préstamo es claramente menor que la actual.
- Cuando la cuota actual ya no cabe en tu presupuesto y corres riesgo de atrasarte.
- Cuando tienes una tasa variable y prefieres una fija para planificar.
- Cuando quieres juntar varias deudas en una. Ver consolidar deudas.
¿Cuándo no conviene?
Si el nuevo préstamo solo alarga el plazo sin bajar la tasa, terminarás pagando más intereses en total. Compara siempre el costo total, incluyendo los gastos de cierre, no solo la cuota mensual.
¿Refinanciar afecta mi historial de crédito?
Al contrario, puede ayudarte: si pasas a una cuota que sí puedes pagar a tiempo, evitas atrasos, y cada pago puntual suma a tu historial.



